Los orígenes de la UPA se encuentran en el éxodo de algunos cartoonists de los estudios de Walt Disney, en 1941, a consecuencia de la enorme diferencia de criterios que animadores como John Hubley, Dave Hilberman, Zack Schwartz o Stephen Bosustow mantenían con la poderosa productora.
Estos creían que los dibujos animados no tenían que ser una simple trasposición de elementos de la vida real emmarcando unos personajes absolutamente tipificados, sino que era imprescindible dotar al género de la suficiente flexibilidad creativa para permitir introducir aspectos artísticos que participaran de las corrientes estéticas del siglo XX. Bajo la marca United Film Production, estos animadores huídos del pensamiento único que reinaba en la Disney pudieron comenzar a expresarse libremente y a aplicar nuevos conceptos, en un proceso de afirmación de identidad que les valió firmar un importante contrato con el gobierno para la realización de producciones animadas de propaganda tanto para el ejército (la Segunda Guerra Mundial estaba en pleno apogeo) como para finalidades políticas. En este sentido, uno de sus primeros encargos fue el corto "Hell-Bent for Election" (1944), dirigido por Chuck Jones, el cual fue utilizado en la campaña para la re-elección del presidente Roosevelt. Así, la United Films Production cambió su nombre por el de Industrial Films and Poster Service.
Los cartoonists de la UPA, haciendo gala de su proverbial capacidad de adaptación, desarrollaron un nuevo estilo de animación limitada o reducida, que pronto daría espectaculares resultados, hasta el punto de ser adoptado por otros estudios de Hollywood, especialmente por Hanna-Barbera Productions. La televisión se llenó, así, de cartoons de bajo presupuesto, rápidos y baratos de realizar, al tiempo que nacía una nueva forma del arte de la animación, que ha llegado prácticamente intacta hasta la actualidad.
Saperstein logró capear los primeros años sesenta, pero acabó cerrando el estudio en 1964 y vendiendo los derechos de los cartoons UPA, aunque retuvo los de los personajes de Mister Magoo, Gerald McBoing-Boing y los demás creados por el estudio. La Columbia Pictures había mantenido, tradicionalmente, los derechos de explotación de los cortos realizados para la pantalla grande, mientras que los de la producción para la televisión se hallan en poder de Classic Media.
La edición en DVD, lenta pero segura, de las producciones animadas de la UPA y su reposición en televisión dentro del programa "Totally Tooned In", producido en 1999 con la emisión de 195 cartoons repartidos en 65 programas (combinando la producción de Screen Gems-Columbia Pictures con la propia de la UPA), mantienen vivo el interés del público y facilitan el acceso de las nuevas generaciones al conocimiento del legado del histórico estudio de animación.





