miércoles, 16 de julio de 2008
Weird Toons # 11: "Ralph Phillips"
lunes, 14 de julio de 2008
"Oz": don't follow the yellow brick road
"Emerald City" no se encuentra solamente en los sueños de Dorothy. Existe un lugar que recibe ese mismo nombre y al que no se accede por un camino de baldosas amarillas. Ese lugar es el bloque especial experimental de la prisión Oswald, un centro penitenciario de máxima seguridad. "Emerald City" es el Nivel 4, donde son confinadas las ratas de laboratorio de Tim McManus (Terry Kinney), el impulsor del proyecto, y donde los asesinos convictos solo tienen una misión: sobrevivir. Un infierno donde las drogas, el alcohol e incluso el sexo acaban cobrando un peaje muy elevado en un vacío olvidado de la misericordia y de la compasión, pese a la presencia del padre Mukada y de la hermana Peter Marie (B. D. Wong y Rita Moreno), quienes intentan, a menudo con riesgo de su propia vida, hacer llegar un mensaje de esperanza a los reclusos.
Así es "Emerald City", donde Tim McManus tiene que esforzarse en autoconvencerse constantemente de que vale la pena seguir adelante, a pesar de darse cuenta de la corrupción y el vicio que le rodea por todas partes, y que empieza en los propios guardianes de la cárcel, un grupo de siniestros amorales que hacen cualquier cosa por un poco de dinero o, simplemente, para conseguir escapar de un lugar que extrae de su interior lo más abyecto de su ser. El alcaide Leo Glynn (Ernie Hudson) no sirve de mucha ayuda, siempre coaccionado por el gobernador del estado para que sirva a sus poco honestos intereses. Y, mientras tanto, la existencia en el Nivel 4 sigue arrojando un escalofriante saldo diario de sangre y muerte.
"Oz" arranca con la entrada en "Emerald City" de Tobias Beecher (Lee Tergesen). Ha atropellado y matado a una niña estando borracho, y la justicia le condena a un período de reclusión en el bloque especial de Oswald. Allí llegará a olvidar todo lo que fue su vida anterior, su mujer, sus hijos, y la convencional vida de feliz monotonía que había llevado fuera de los muros de la prisión. Iniciará una relación amorosa con su compañero de celda Chris Keller (Christopher Meloni), una agotadora experiencia que les llevará a amarse y a odiarse intermitentemente, poniendo en ambos extremos la misma desmesurada pasión.
Beecher encontrará su némesis en Vern Schillinger (J. K. Simmons), un ideólogo nazi de la más absoluta perversidad que convertirá su estancia en "Emerald City" en la peor de las pesadillas. A su alrededor, conoceremos vidas truncadas -algunas, para siempre- de muchos reclusos, carne de horca que soporta el infierno del Nivel 4 única y exclusivamente para escapar del corredor de la muerte de las prisiones convencionales. Los miembros de los distintos grupos (italianos, musulmanes, nazis, latinos, homosexuales, católicos...), que se apiñan obsesivamente para protegerse, acaban desarrollando sus propias reglas y leyes, que intentan imponer a los demás usando los más refinados metódos de tortura física y psicológica.domingo, 13 de julio de 2008
Weird Toons # 10: "The Sea Hag"
Fea, alta y desgarbada, con unos pies inmensos dentro de unas enormes botas y un sospechoso aire de lobo de mar muy masculino, es el archienemigo por autonomasia de Popeye, el marino. Al lado de las pendencias habidas con esta dama, las peleas del famoso marinero con Bluto, su rival por el amor de su eterna novia, Olive Oil, no pasan de ser simpáticos rifi-rafes. La Bruja del Mar, siempre acompañada por su querido buitre Bernard -que hace las veces de leal esbirro- es uno de los más sugestivos personajes de las aventuras de Popeye desde su primera aparición en las tiras cómicas de su creador, E. C. Segar, en 1929.
En estas historietas gráficas, la Bruja del Mar vivía enamorada de Popeye, y su malvado comportamiento era consecuencia directa de verse despechada por el marinero de las espinacas en favor de la andrógina Olive Oil. Así, la Bruja del Mar navega por los océanos en su barco "El Percebe Negro" siempre maquinando nuevas artimañas para destruir el amor de Popeye y de su prometida. La Bruja del Mar utilizará todos los trucos imaginables, desde prácticas de vudú hasta convertirse ella misma en una réplica exacta de Olive, sin conseguir el más mínimo resultado. Más tarde, Segar hizo desistir a la malvada hechizera de conseguir el amor del marinero, poniendo sus ojos en los de su buen amigo Wimpy (al cual, como todo el mundo sabe, la única cosa que le interesa en esta vida son las hamburguesas).
Cuando la enorme popularidad de las historias de Popeye aconsejaron su salto al cine, la Bruja del Mar no sería uno de los personajes que aparecerían, a partir de 1933, en los cortos animados de los estudios Fleischer, que llevarían adelante la producción de los mismos hasta 1942. Tras la adquisición del estudio de animación por la Paramount Pictures, esta siguió con la serie hasta 1957, vendiendo entonces los derechos de estos cartoons a la Associated Artists Production (AAP), que los licenció para la pequeña pantalla.
En 1960, King Features Syndicate se hizo con los derechos para producir una serie de cartoons exclusivos para la televisión. Estos estudios, fundados en 1915 por el magnate de la prensa americana William Randolph Hearst, habían creado personajes tan populares como Betty Boop, Felix the Cat, Beettle Bailey, Blondie o Krazy Kat, y ambicionaban su parte del pastel en el emergente mercado de los dibujos animados para la pequeña pantalla. La serie de Popeye realizada por la KFS sí tuvo en cuenta a la olvidada Bruja del Mar, convirtiéndola en uno de los más recurrentes personajes de la nueva serie de cartoons, que se mantendría dos años en antena con 220 cortos emitidos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)