miércoles, 16 de julio de 2008

Weird Toons # 11: "Ralph Phillips"

Ralph Phillips es como cualquier otro niño de su edad: juguetón, travieso y con poco interés por el estudio. Nada de esto sería inusual si no fuera porque Ralph tiene una innata facilidad para soñar despierto, siendo incapaz de saber discernir cuando está en el plano de lo real y cuando en el imaginario. Cualquier cosa sirve para distraerle de sus obligaciones, haciéndolo evadirse hacia un mundo lleno de aventuras y peligros. Unas veces se imagina a sí mismo como un aguerrido cazador africano que tiene que rescatar a sus padres de las garras de una tribu de caníbales, y otras es el capitán de un escuadrón de élite que neutraliza un ataque alienígena a los Estados Unidos. Puede ser tan ligero como una pluma y volar como los pájaros, o puede sumergirse en el océano para rescatar a una bella damisela atrapada en un submarino hundido, liquidando por el camino a un feroz tiburón y escapando de los tentáculos de un pulpo gigante. En el mundo de Ralph Phillips todo es posible, y ni siquiera los frecuentes castigos a los que le someten sus padres y profesores consiguen arrancarle de su realidad alternativa más que unos breves instantes.
Este soñador personaje, creación -una vez más- del inimitable Chuck Jones, apareció por primera vez en el cartoon "From A to Z-Z-Z-Z" (A Warner Bros. Merrie Melodies, Chuck Jones, 1954), nominado ese año al Oscar al mejor corto de animación, y posteriormente en "Boyhood Daze" (A Warner Bros. Merrie Melodies, Chuck Jones, 1957). Ralph Phillips también protagonizó -ya convertido en todo un teenager- unos cortos encargados por el ejército de los Estados Unidos para incentivar el reclutamiento militar entre los jóvenes: "90 Day Wondering" (1956) y "Drafty, isn't it?" (1957), ambos asimismo realizados por Chuck Jones.

lunes, 14 de julio de 2008

"Oz": don't follow the yellow brick road

"Emerald City" no se encuentra solamente en los sueños de Dorothy. Existe un lugar que recibe ese mismo nombre y al que no se accede por un camino de baldosas amarillas. Ese lugar es el bloque especial experimental de la prisión Oswald, un centro penitenciario de máxima seguridad. "Emerald City" es el Nivel 4, donde son confinadas las ratas de laboratorio de Tim McManus (Terry Kinney), el impulsor del proyecto, y donde los asesinos convictos solo tienen una misión: sobrevivir. Un infierno donde las drogas, el alcohol e incluso el sexo acaban cobrando un peaje muy elevado en un vacío olvidado de la misericordia y de la compasión, pese a la presencia del padre Mukada y de la hermana Peter Marie (B. D. Wong y Rita Moreno), quienes intentan, a menudo con riesgo de su propia vida, hacer llegar un mensaje de esperanza a los reclusos.
Así es "Emerald City", donde Tim McManus tiene que esforzarse en autoconvencerse constantemente de que vale la pena seguir adelante, a pesar de darse cuenta de la corrupción y el vicio que le rodea por todas partes, y que empieza en los propios guardianes de la cárcel, un grupo de siniestros amorales que hacen cualquier cosa por un poco de dinero o, simplemente, para conseguir escapar de un lugar que extrae de su interior lo más abyecto de su ser. El alcaide Leo Glynn (Ernie Hudson) no sirve de mucha ayuda, siempre coaccionado por el gobernador del estado para que sirva a sus poco honestos intereses. Y, mientras tanto, la existencia en el Nivel 4 sigue arrojando un escalofriante saldo diario de sangre y muerte.
El primer episodio de "Oz" se estrenó en los EUA el 12 de julio de 1997, prolongándose durante seis temporadas (56 episodios) hasta la emisión de su último segmento el 23 de febrero de 2003. Producida por la HBO y creada por Tom Fontana, la serie se encuentra en los límites de lo que la televisión puede mostrar en la mayoría de los países en los que fue estrenada, teniendo por ello una difusión bastante irregular. En España conseguimos verla -por supuesto, en horas intempestivas- a través de Canal Plus, aunque apenas fue publicitada convenientemente. Esto llevó a un pase casi fantasmal de la serie, que fue vista por una audiencia sensiblemente mermada en comparación con otras producciones ampliamente publicitadas. En los Estados Unidos fue vetada en muchas cadenas, aunque la excelente calidad de la producción consiguió que se aupara con múltiples premios, desde trofeos ALMA a dos de las actrices habituales del reparto (Rita Moreno y Lauren Vélez) hasta dos nominaciones a los Emmy y una de la Writer's Guild of America por el guión del episodio "U. S. Male". Afortunadamente, la serie fue editada en DVD en los EUA por la propia HBO, repartida en seis packs de lujosa factura que incluyen numerosos extras y la posibilidad de disponer de la versión en castellano.
"Oz" arranca con la entrada en "Emerald City" de Tobias Beecher (Lee Tergesen). Ha atropellado y matado a una niña estando borracho, y la justicia le condena a un período de reclusión en el bloque especial de Oswald. Allí llegará a olvidar todo lo que fue su vida anterior, su mujer, sus hijos, y la convencional vida de feliz monotonía que había llevado fuera de los muros de la prisión. Iniciará una relación amorosa con su compañero de celda Chris Keller (Christopher Meloni), una agotadora experiencia que les llevará a amarse y a odiarse intermitentemente, poniendo en ambos extremos la misma desmesurada pasión. Beecher encontrará su némesis en Vern Schillinger (J. K. Simmons), un ideólogo nazi de la más absoluta perversidad que convertirá su estancia en "Emerald City" en la peor de las pesadillas. A su alrededor, conoceremos vidas truncadas -algunas, para siempre- de muchos reclusos, carne de horca que soporta el infierno del Nivel 4 única y exclusivamente para escapar del corredor de la muerte de las prisiones convencionales. Los miembros de los distintos grupos (italianos, musulmanes, nazis, latinos, homosexuales, católicos...), que se apiñan obsesivamente para protegerse, acaban desarrollando sus propias reglas y leyes, que intentan imponer a los demás usando los más refinados metódos de tortura física y psicológica.
Así, "Oz" nos plantea un interesante trabajo de campo antropológico acerca del ser humano actual, del hombre enfrentado a una sociedad fría y hostil cada vez más exigente y despersonalizada, y en la que no encuentra respuestas a lo que parecen sencillas preguntas acerca de su propio yo y de su presencia en este mundo. La terrorífica moraleja de la historia es que tanto da en que lado del muro te encuentres, porque la naturaleza del ser humano es la misma en ambos.

domingo, 13 de julio de 2008

Weird Toons # 10: "The Sea Hag"

Fea, alta y desgarbada, con unos pies inmensos dentro de unas enormes botas y un sospechoso aire de lobo de mar muy masculino, es el archienemigo por autonomasia de Popeye, el marino. Al lado de las pendencias habidas con esta dama, las peleas del famoso marinero con Bluto, su rival por el amor de su eterna novia, Olive Oil, no pasan de ser simpáticos rifi-rafes. La Bruja del Mar, siempre acompañada por su querido buitre Bernard -que hace las veces de leal esbirro- es uno de los más sugestivos personajes de las aventuras de Popeye desde su primera aparición en las tiras cómicas de su creador, E. C. Segar, en 1929.
En estas historietas gráficas, la Bruja del Mar vivía enamorada de Popeye, y su malvado comportamiento era consecuencia directa de verse despechada por el marinero de las espinacas en favor de la andrógina Olive Oil. Así, la Bruja del Mar navega por los océanos en su barco "El Percebe Negro" siempre maquinando nuevas artimañas para destruir el amor de Popeye y de su prometida. La Bruja del Mar utilizará todos los trucos imaginables, desde prácticas de vudú hasta convertirse ella misma en una réplica exacta de Olive, sin conseguir el más mínimo resultado. Más tarde, Segar hizo desistir a la malvada hechizera de conseguir el amor del marinero, poniendo sus ojos en los de su buen amigo Wimpy (al cual, como todo el mundo sabe, la única cosa que le interesa en esta vida son las hamburguesas). Cuando la enorme popularidad de las historias de Popeye aconsejaron su salto al cine, la Bruja del Mar no sería uno de los personajes que aparecerían, a partir de 1933, en los cortos animados de los estudios Fleischer, que llevarían adelante la producción de los mismos hasta 1942. Tras la adquisición del estudio de animación por la Paramount Pictures, esta siguió con la serie hasta 1957, vendiendo entonces los derechos de estos cartoons a la Associated Artists Production (AAP), que los licenció para la pequeña pantalla. En 1960, King Features Syndicate se hizo con los derechos para producir una serie de cartoons exclusivos para la televisión. Estos estudios, fundados en 1915 por el magnate de la prensa americana William Randolph Hearst, habían creado personajes tan populares como Betty Boop, Felix the Cat, Beettle Bailey, Blondie o Krazy Kat, y ambicionaban su parte del pastel en el emergente mercado de los dibujos animados para la pequeña pantalla. La serie de Popeye realizada por la KFS sí tuvo en cuenta a la olvidada Bruja del Mar, convirtiéndola en uno de los más recurrentes personajes de la nueva serie de cartoons, que se mantendría dos años en antena con 220 cortos emitidos.