jueves, 18 de septiembre de 2008

Marjorie Main, la dama del delantal

Marjorie Main fue una de las más populares actrices de reparto de la década de 1940, una presencia imprescindible en asuntos ligeros que precisaran de una buena dosis de temperamento y una sensitiva actriz que se atrevió a sacar adelante, muy frecuentemente, personajes que se apartaban del registro cómico en el que se movía como pez en el agua. Main, que comenzó su carrera especializándose en viudas de clase alta (a lo que ayudaba su empaque de matrona y su porte distinguido), pasó después a interpretar mujeres trabajadoras, generalmente camareras, cocineras o campesinas de fuerte carácter, dominantes y de buen corazón, pese a tener los modales de un estibador portuario y la lengua de un lobo de mar. Su peculiar voz resultó ideal para encarnar a estas mujeres duras y simpáticas, con las que los integrantes de un equipo de rugby hubiesen podido establecer una relación de compañerismo en la que nadie se habría atrevido a aventurar quien resultaría más canalla.
Mary Tomlinson nació en Acton, Indiana, en 1890. Adoptó su nombre artístico siendo muy joven para no avergonzar a su padre, ministro de la Iglesia, comenzando a actuar en espectáculos de vaudeville hasta llegar a debutar en Broadway en 1916. Su carrera teatral incluyó grandes éxitos, destacando entre todos ellos su papel en "The Women", la comedia de Clare Boothe Luce que llegó, en el Ethel Barrymore Theatre de Nueva York, a contabilizar más de seiscientas representaciones en 1936. Cuando la Metro Goldwyn Mayer encargó, tres años después, al realizador George Cukor la versión fílmica con guión de Anita Loos y Jane Murfin, Main repitió su personaje de Lucy -la propietaria del rancho de Reno, en Nevada, donde acuden las neoyorquinas ricas que desean divorciarse de sus maridos- con un clamoroso triunfo personal, acompañada por un apabullante reparto estelar encabezado por Norma Shearer, Joan Crawford, Rosalind Russell y Paulette Goddard. El papel de Lucy cimentó la fama de Main como la intérprete ideal de personajes hillbillies, que sería clave en la oferta que recibió para interpretar la serie de películas de Pa and Ma Kettle, a partir de 1947 y de la que llegaron a rodarse diez entregas hasta 1957.
Inicialmente, Pa and Ma Kettle fueron unos personajes que formaban parte de la producción Universal "The Egg and I", protagonizada por Fred McMurray y Claudette Colbert como una pareja de urbanitas recién casados que deciden administrar una granja avícola y vivir bajo el lema let's go live in the country. Marjorie Main y Percy Kilbride interpretaron los papeles secundarios de Franklyn y Phoebe Kettle, los granjeros de toda la vida que asisten asombrados a las interminables chapuzas y meteduras de pata de sus nuevos vecinos. La película resultó un increíble éxito, que se prolongó con la versión radiofónica interpretada por los mismos McMurray y Colbert en el famoso programa Lux Radio Theatre. Main, por su parte, obtuvo una nominación al Premio de la Academia de Hollywood a la Mejor Actriz de Reparto de 1947 por su personificación de Ma Kettle. La serie de films de los granjeros Kettle se hizo tan popular, que hasta tuvo su traslación al dibujo animado con los cartoons que produjo Walter Lantz para la Universal con Paw and Maw, inspirados en los personajes de Main y Kilbride. La carrera cinematográfica de Marjorie Main se vio colmada de excelentes trabajos, entre ellos las seis cintas en las que apareció junto a uno de sus más afamados y habituales partenaires, Wallace Beery; los musicales que rodó para la Metro Goldwyn Mayer junto a Judy Garland, "Meet me in St. Louis" y "Summer Stock", y la comedia de Vincente Minnelli con la pareja cómica Lucille Ball-Desi Arnaz "The Long, Long Trailer". Asimismo, Main obtuvo un importante éxito personal por su interpretación del ama de llaves Emma Kristiandotter en "A Woman's Face" de George Cukor, junto a Joan Crawford, Melvyn Douglas y Conrad Veidt, en un papel dramático de fuerte intensidad emotiva.
Marjorie Main se retiró en 1958, después de concluir la serie de Pa and Ma Kettle con "The Kettles on Old McDonald's Farm" y de colaborar en dos episodios de la serie de television "Wagon Train". Murió en Los Angeles el 10 de Abril de 1975 a los 85 años de edad, dejando a la historia de la comedia americana de los años 40 y 50 un legado imborrable.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Gardner & Sinatra # 1: I got you under my skin

Ava Gardner y Frank Sinatra ya se conocían desde varios años antes de iniciar su tormentosa y apasionada relación. De hecho, Sinatra se había fijado, al poco tiempo de la llegada de la actriz a Hollywood, en 1942, en aquella irritante y jovencísima belleza morena que no tenía nada mejor que hacer que posar en sugerente ropa de baño para el departamento de publicidad de la Metro Goldwyn Mayer o acompañar a su flamante marido, Mickey Rooney, al rodaje de su serie de películas de Andy Harvey, silenciosa y tímidamente desde una silla dispuesta para ella en la parte de atrás del plató. No fue sino hasta 1949, convertida ya Gardner en una de las principales bazas de la MGM, que esta y Frank Sinatra comenzaron su peligrosa liaison, que puso en jaque al mojigato e hipócrita establishment de la Meca del Cine y que a punto estuvo de acabar con sus respectivas carreras. En aquellos días, Ava Gardner se hallaba ya divorciada de sus dos primeros maridos, el chirriante, obeso e histriónico Rooney y el band leader pseudointelectual Artie Shaw. Por su parte, el crooner por excelencia -con permiso de Bing Crosby- formaba junto a su esposa Nancy Barbato uno de los matrimonios más populares de los Estados Unidos, compartiendo ambos un hogar y tres hijos dentro de los cánones del más heterodoxo american way of life. Sinatra, al fin y al cabo descendiente de italianos y con una fuerte carga moral y religiosa, se había casado con su novia de juventud aguijoneado por su madre, Dolly, quien siempre fue una de las más grandes influencias en la vida del cantante. La férrea educación católica que recibió marcaría su existencia hasta el fin de sus días, produciendo en él profundos conflictos interiores que pugnaban constantemente con su notoria afición al juego, al alcohol, a las drogas y a las mujeres.
Nancy Barbato tenía con Frank Sinatra una vida matrimonial sacudida, a menudo, por los romances que este mantenía con otras féminas, siendo tal vez su aventura extramarital más conocida la que vivió junto a otra de las grandes estrellas de la MGM, Lana Turner. Nancy consentía los desvaríos de Sinatra, ya que había comprobado que, una vez consumida la pasión inicial, Frank volvía al redil con el rabo entre las piernas, completamente arrepentido y buscando refugio en su legal regazo. Sin embargo, Ava Gardner marcaría un antes y un después en la relación de Sinatra con el sexo opuesto, modificando para siempre sus esquemas y demostrándole a él y al mundo entero que era mucha mujer para ser, simplemente, una más. Ambos seguirían dependiendo terriblemente uno del otro, incluso muchos años después de su divorcio en 1957, siendo Ava, probablemente, quien más echaría de menos a Sinatra en el largo período de soledad sentimental que vivió la actriz después de romper el que sería su último matrimonio y que se prolongaría hasta su muerte en Londres en 1990.Fue la mismísima Lana Turner, buena amiga y colega de Gardner en los dorados oropeles de la Metro, quien la puso en antecedentes de las costumbres de Sinatra. Con gran discreción y las mejores intenciones, la belleza rubia de Hollywood le habló de como Frank le había prometido dejar a su mujer y casarse con ella, y de como la había abandonado sin miramientos para regresar, hecho un mar de lágrimas, al lecho marital junto a Nancy. Ava, al principio, se tomaba con calma la relación con Sinatra, pero pronto se dio cuenta de que aquel italiano flacucho y temperamental, ídolo de histéricas quinceañeras -sus famosas bobby-soxers- a las que tenía rendidas con el arrullo de su voz incomparable, iba a ser mucho más en su vida que cualquiera de los hombres que le habían precedido, desde sus dos maridos hasta sus ocasionales acompañantes en las cálidas noches de Beverly Hills.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Weird Toons # 20: "Gerald McBoing Boing"

Gerald McCloy es un niño como otro cualquiera, con la particularidad de que no utiliza palabras para expresarse, sino que lo hace a través de efectos de sonido. Esta especial característica tiene desconcertados a sus progenitores, quienes le llevarán de médico especialista en médico especialista sin obtener ninguna explicación para la curiosa dolencia de su pequeño. Gerald se verá, así pues, marginado por sus compañeros de escuela, quienes ven en él una insólita rareza y a quien apodan Gerald McBoing Boing, the noise-making boy ("el chico que hace ruidos"). Gerald, angustiado y a punto de escaparse de casa, tropezará casualmente con el director de una popular emisora de radio, quien le convertirá en una estrella radiofónica dando pie a un edificante y moralista happy end, rasgo generalizado en la producción del, por otro lado, incomparable y único Dr. Seuss, autor de la narración en la que se basa esta joya de la animación universal.La pequeña-gran obra maestra que es "Gerald McBoing Boing" pertenece a una época en que los dibujos animados eran de una exquisita sencillez, arriesgados, elegantes y minimalistas, surgidos de los más grandes talentos artísticos que ha dado la historia de la animación. Es el caso del genial Robert Cannon, adaptador al cine de este singular cuento del popular escritor de narraciones infantiles norteamericano conocido como Dr. Seuss. Theodore Geisel, autor de grandes clásicos de la tradición americana como "How the Grinch stole Christmas", "Horton hears a Who!" o "The Cat in the Hat", escribió en 1950 esta fantástica historia que fue pronto publicada en un disco para niños editado por Capitol Records, con una excelente partitura musical de Gail Kubik. El corto de Robert Cannon para la UPA, producido en la vanguardista línea de animación experimental del estudio, obtuvo un rotundo éxito que le hizo acreedor al Oscar de la Academia de Hollywood al Mejor Corto de Animación en 1950. La United Productions of America (UPA, productora de la que publiqué un extenso post el pasado 28 de junio) se caracterizaba por otorgar a sus animadores, guionistas y realizadores la más absoluta libertad creativa, en contraposición a la férrea dictadura estética e ideológica que se vivía en los estudios de Walt Disney, lugar de procedencia de la mayoría de los artistas de la UPA que huyeron en busca de nuevos y más libres horizontes profesionales. "Gerald McBoing Boing" se encuentra en la novena posición en la lista de los 50 mejores cartoons de la historia seleccionados por prestigiosos animadores, siendo asimismo seleccionada en 1995 para su preservación en la National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de los EUA. La fama y el prestigio internacionales que cobró la producción motivó que la UPA realizara tres cortos más con el mismo personaje, todos dirigidos por Cannon: "Gerald McBoing Boing's Symphony" (1953), "How Now Boing Boing" (1954), y "Gerald McBoing Boing on Planet Moo" (1956).